Empaque agrícola inteligente: la clave para exportar berries sin pérdidas

América Latina se ha consolidado como uno de los grandes exportadores del mundo. Gracias a su diversidad climática, la disponibilidad de tierras y el avance en tecnología agrícola han impulsado la exportación de frutas de alto valor como arándanos, frambuesas, fresas y moras, productos que exigen un manejo especializado para conservar su calidad durante trayectos cada vez más largos.

Sin embargo, llevar estos alimentos en perfecto estado hasta los mercados internacionales sigue siendo un gran desafío. Según datos del Pacto Mundial de Naciones Unidas, alrededor del 14% de los alimentos se pierde antes de llegar al consumidor final, muchas veces por fallas en el almacenamiento, el transporte o el diseño del empaque. En el caso de frutas delicadas como los berries, cualquier variación en temperatura, humedad o presión puede ocasionar deshidratación, ablandamiento o deterioro prematuro.

Más allá del impacto económico, estas pérdidas representan una ineficiencia ambiental y logística que afecta la competitividad del sector y la reputación de las marcas frente a consumidores cada vez más exigentes en trazabilidad y sostenibilidad.

El valor del empaque en la exportación de productos delicados

Un buen cultivo puede perder su valor en cuestión de horas si no se protege adecuadamente. Por eso, el empaque se ha convertido en un aliado estratégico para los exportadores de berries: no solo minimiza el riesgo de daño físico, sino que también regula condiciones internas, optimiza la logística y permite cumplir con estándares internacionales de sostenibilidad.

Hoy, el desarrollo tecnológico permite crear empaques a medida para cada tipo de fruta, considerando factores como:

  • Fragilidad del producto.
  • Sensibilidad a temperatura y humedad.
  • Duración de la cadena logística.
  • Ventas minoristas y exhibición en destino.
  • Requisitos regulatorios del país importador.

El resultado son empaques más eficientes, ligeros, sostenibles y capaces de garantizar una vida útil más prolongada.

Innovación y diseño funcional: claves para exportar sin riesgos

Diseñar un empaque eficiente y sostenible va mucho más allá de elegir un material resistente. Implica comprender a profundidad el producto, su comportamiento biológico y su ruta logística.

Al desarrollar empaques para exportación, es fundamental considerar:

  • Tipo de fruta y estándares comerciales.
  • Condiciones ambientales del trayecto.
  • Complejidad de la logística.
  • Normativa y requisitos del destino.
  • Percepción del consumidor.

Soluciones reales para los desafíos del sector agrícola

El empaque adecuado no solo protege el producto: mejora la eficiencia logística, reduce desperdicios y abre la puerta a mercados con altos estándares ambientales. En Smurfit Westrock se afrontan estos retos de los exportadores latinoamericanos, desarrollando soluciones de empaque basadas en:

  • Innovación y tecnología aplicada: herramientas como Paper to Box™ permite ajustar con precisión la resistencia del papel, garantizan empaques más livianos, pero igual de resistentes.
  • Diseño colaborativo: los equipos de diseño trabajan junto a los productores para crear empaques con ventilación inteligente, soportes eficientes y estructuras optimizadas para cada tipo de berry.
  • Circularidad y desempeño ambiental: soluciones 100% reciclables y alineadas con estándares internacionales de sostenibilidad.
  • Adaptación a mercados globales: diseños ajustados a normativas y requerimientos técnicos de destinos como Norteamérica, Europa y Asia.

Un buen empaque puede marcar la diferencia entre un envío que llega en condiciones óptimas y uno que implica pérdidas. En un mercado cada vez más competitivo, invertir en soluciones de empaque inteligentes, sostenibles y a medida es clave para que los berries de América Latina sigan conquistando el mundo.

Fuente: Smurfit Westrock

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